•       La parlamentaria planteó la urgencia de que se construya un catastro de las prestaciones sin código, se estime su costo y se defina un calendario gradual de incorporación, para entregar cobertura efectiva a los pacientes.

La diputada Natalia Romero solicitó al Gobierno elaborar un plan de regularización de los exámenes y procedimientos diagnósticos que no cuentan con código en el Arancel de la Modalidad de Libre Elección (MLE) de Fonasa, situación que impide a los pacientes acceder a cobertura.

La petición se sustenta en las respuestas de Fonasa y de la Superintendencia de Salud a solicitudes de acceso a la información pública realizados por la parlamentaria. En el Oficio Ordinario N° 23047, del 11 de septiembre de 2026, Fonasa informó que no dispone de un catastro o base de datos que identifique los exámenes que no están incorporados al Arancel MLE, y que por ello no puede entregar un número total ni un listado. Explicó que el Arancel individualiza las prestaciones incorporadas, pero no registra las que quedan fuera, y que no existe un catálogo único con el cual compararlas de manera permanente.

Por su parte, el Ord. N° 4865, del 24 de septiembre, de la Superintendencia de Salud, señala que la carátula digital de los reclamos permite clasificarlos por materia y submateria, pero no contiene un campo para registrar la prestación objeto del reclamo. En consecuencia, el organismo no pudo informar cuáles son los principales exámenes involucrados.

Con todo, la estadística que sí entregó la Superintendencia da cuenta de la magnitud del problema. Entre el 1 de enero de 2019 y el 16 de septiembre de 2026 ingresaron 13.404 reclamos relacionados con prestaciones no aranceladas, de los cuales 11.985 corresponden a negativas de cobertura. Estas últimas pasaron de 734 en 2019 a 2.050 en 2023, y desde 2024 se mantienen sobre las 1.600 al año. En 2026, a la fecha de corte, suman 1.649.

“Si el Estado no sabe qué prestaciones son las más  necesarias por los pacientes y quedan fuera, difícilmente puede corregir el problema. Los pacientes necesitan cobertura real, no diagnósticos en los que solo se reconoce la falta de información”, afirmó la parlamentaria.

Romero planteó incluir un plan que parta por construir el catastro que hoy no existe. A su juicio, el punto de partida debería ser la información que Fonasa indicó que sí puede disponer sobre prestaciones cuya incorporación o actualización arancelaria ha sido solicitada o está en análisis, para identificar y priorizar los exámenes de mayor frecuencia y necesidad.

Sobre esa base, el plan debería estimar el costo de incorporar esas prestaciones al Arancel MLE y fijar un calendario gradual, con recursos en la Ley de Presupuestos 2027 para las primeras. Finalmente, propuso que la Superintendencia de Salud incorpore en la carátula digital de los reclamos un campo que identifique la prestación involucrada, de modo de saber qué exámenes están detrás de los más de 13 mil casos y priorizar con evidencia.

“Pedimos un plan con plazos y recursos, comenzando por los exámenes más requeridos”, concluyó.